Para nadie es desconocido que en la actualidad la búsqueda de trabajo es un trabajo en sí mismo. Y no es para menos, ya que la constancia en esta búsqueda es un buen aliado en muchas batallas, y en especial en la de salir de una situación de desempleo.
Lograr una planificación ?de lunes a viernes? marcando unas horas al día para buscar empresas y presentar candidaturas y cartas de presentación es ya una señal de que se está yendo por el buen camino, para alcanzar el objetivo que nos proponemos, que no es otro que encontrar un empleo. Estas jornadas buscando trabajo han de orientarse de una manera organizada y afinada. ¿Qué queremos decir con ser una persona organizada en la búsqueda de empleo? Muchas veces, y debido a situaciones de incertidumbre y desesperación, algunas personas envían sus currículum sin control a empresas o trabajos poco recomendables. Es cierto que internet sobrecarga nuestro entendimiento con demasiada información.
Nuestra labor inicial será cribar la información de calidad y la que realmente vamos a usar para este fin, y desechar los datos tóxicos que pueden ocasionarnos malas experiencias (por ejemplo, no tener claro el origen de una empresa y enviar el CV con datos personales). Es mejor tener controlados los contactos a los que mandamos información sensible, aunque nos dé la sensación de que nos inscribamos a pocas ofertas.
¿Cómo podemos entonces controlar toda esta maraña de empresas y de información que filtramos a la nube? Por nuestra parte recomendamos evitar el descontrol haciendo el seguimiento de las empresas a las que hemos presentado nuestra candidatura apuntándolas en una agenda, y señalando la fecha en que nos hayamos inscrito. De este modo, evitamos que se nos olviden las cosas que hacemos diariamente dejando constancia por escrito.
Por otro lado, y contestando a la otra cuestión, ser afinado en la búsqueda de empleo comprende ser detallista y perspicaz con información que las empresas nos muestran conscientemente en internet. Cuando se analiza la información de una empresa, el candidato deberá fijarse en la oferta del puesto al que aspiramos (nombre del puesto, requisitos mínimos y valorables, tipo de jornada, salario, posibilidad de desplazamiento, etc) y la dedicación, misión, valores y objetivos de la compañía. Este análisis viene bien para determinar si verdaderamente se ajusta a lo que estamos buscando, y también para interiorizar algunos datos de la compañía. Es recomendable hacer uso de la agenda para señalar los cuatro o cinco puntos más interesantes de esa empresa.
Y todo este trabajo, ¿merece la pena? Si seguís estos pasos, posiblemente no os pillen despistados cuando la empresa contacte con vosotros. Con ello, queremos dar cuenta de la relevancia que tiene enviar el currículum a las empresas. En muchas ocasiones, se piensa que detrás de los correos tipo rrhh@empresa.es no hay nadie que lea los correos enviados. Sin embargo, en el momento en que el candidato envía su curriculum a portales de búsqueda de empleo o a mails de recursos humanos de compañías, está mandando no sólo información sensible de su vida profesional y personal, sino también sus ganas y motivación de encontrar trabajo. En caso de que el técnico de selección o el encargado de un negocio esté interesado en el perfil enviado, el paso lógico es ponerse en contacto con el candidato vía mail o por teléfono.
Llegados a este punto, hemos de destacar la importancia de este momento. Para ello el candidato ha de ser capaz de recordar toda la información que en un momento dado apuntó en su agenda sobre esa empresa y volcarlo en la conversación telefónica como si lo acabara de leer hace un momento mostrando el mayor interés posible hacia la misma. Sólo así el candidato dará a entender al entrevistador por qué mandó el currículum a su empresa. Si estás en casa, mucho mejor, accede a tu agenda personal y coméntale todo lo que apuntaste en su momento, y no dudes en decírselo. Además, prepárate el argumento de tu experiencia laboral, las funciones que realizabas, el porqué de las finalizaciones de todos tus contratos laborales, etc. En cualquier momento, los reclutadores pueden hacer la entrevista por teléfono, ya que ha sido el propio candidato el que ha facilitado todos sus datos y vías de contacto para acceder a ellos. Por eso, es muy importante tener controlado a qué empresas se presentan las candidaturas, y cuáles han sido las razones por las que la persona se ha decantado por inscribirse a la oferta. Recuerda que si eres tú quién te inscribes en la oferta, es porque quieres trabajar allí, tienes unas razones suficientes que te empujaron y motivaron a hacerlo, y así has de mostrarte en el momento en que la empresa contacte contigo.